Secador de uñas

Después de lo mucho que hemos tardado en conseguir las uñas perfectas, lo último que esperamos es que un tiempo de secado insuficiente pueda llegar a arruinarlo. El problema es que nunca se sabe si se nos va a presentar una visita inesperada, o si vamos a tener que salir corriendo de casa por algún motivo; en cuyos casos es posible que nuestra manicura quede deteriora en cierta medida.

Es por esta razón, por lo que existen los secadores de uñas.

¿Qué es y para qué sirve un secador de uñas?

Estamos hablando de un elemento ligero, y con un tamaño muy ajustado, siendo muy práctico para poder llevarlo a cualquier parte. Cuando se conectan tienen la particularidad de emitir un tipo de aire frío; simplemente tendremos que introducir nuestras uñas en el aparato y en muy poco tiempo las tendremos secas.

Existen dos tipos diferentes de secador de uñas:

  • Secadores LED para uñas de gel: Son los que funcionan más rápidamente, además de darnos la posibilidad de seleccionar el tiempo de secado exacto con un temporizador, evitando pasarnos o no llegar. La única pega que se les puede poner es que solo están pensados para uñas de gel.
  • Secadores de uñas de Luz UV: Tardan un poco más de tiempo en funcionar y consumen más energía cuando lo hacen. La gran ventaja es que son compatibles con muchos tipos de uñas.

Podemos encontrar secadores de uñas en precios muy asequibles; los modelos sencillos nos costarán unos 15€, y los más avanzados unos 50€. Dependiendo de lo que estemos buscando, y de ciertos criterios como la potencia, calidad, marca, podremos elegir el modelo más acorde a lo que nos hace falta.

Alternativas al secador de uñas

Si nuestro presupuesto no nos da para comprar un secador de uñas, entonces podemos aprovechar estas alternativas.

Usando un secador de pelo

Si, un secador de pelo puede funcionar a la perfección.

De lo único de lo que te debes de asegurar es que el secador de pelo emita aire frío; si es caliente, en vez de fijar el producto, más bien conseguirá el efecto contrario. Además, ten mucho cuidado con elegir una potencia demasiado elevada para evitar problemas.

Método de secado con agua fría

El agua fría también te puede servir como un secador de uñas muy práctico y económico. Lo único que tendremos que hacer es sumergirlas en agua fría, o bien en agua con hielo para que se enfríe más rápidamente.

No necesitaremos más que un par de minutos para lograr el efecto deseado.

Usando esmaltes especiales

También podemos invertir un poco más en esmaltes y comprar aquellos que se sequen en tan solo unos minutos. Así no tendremos que pensar siquiera en el método de secado que les vamos a dar a nuestras uñas.

Este método tiene una pega, y es que la variedad de colores disponible es reducida.

Apunta estos métodos y ya nada arruinará tu manicura.